Un edificio de oficinas de más de 1 000 m² consume cada año una cantidad de energía que su propietario debe declarar, seguir y reducir según un calendario preciso. El decreto terciario, oficialmente llamado dispositivo Éco Énergie Tertiaire, establece esta trayectoria de reducción energética con plazos en 2030, 2040 y 2050. En 2026, las empresas afectadas se enfrentan a una etapa concreta: la declaración de los consumos de 2025 en la plataforma OPERAT, gestionada por la ADEME.
Rastreo de los datos energéticos: el verdadero desafío del decreto terciario en 2026
La mayoría de los artículos sobre el tema detallan los umbrales y los plazos. El problema que enfrentan las empresas a diario es diferente: la fiabilidad de los datos declarados en OPERAT.
Declarar un consumo anual parece simple. En la práctica, un edificio terciario puede tener varios ocupantes, varios contadores y superficies que cambian de uso a lo largo del año. Es necesario comparar los consumos declarados con las facturas reales, verificar las superficies utilizadas y documentar los períodos de ocupación.
¿Ocupa un espacio de oficinas compartido con otras dos empresas? La distribución de los consumos entre ocupantes y propietario se convierte en un tema de gobernanza, no solo de conteo. Como precisan la información legal en Décideur, la responsabilidad se comparte entre propietario e inquilino según los términos del contrato.
Este rastreo es aún más delicado ya que los errores de declaración pueden distorsionar toda la trayectoria de reducción. Un año de referencia mal informado o una superficie inexacta compromete la comparación de un año con otro.

Objetivos de reducción energética: método relativo o valor absoluto
El decreto terciario propone dos maneras de alcanzar los objetivos establecidos. Comprender la diferencia entre las dos evita elegir una trayectoria inadecuada para su edificio.
Método relativo: partir de su propio consumo
La empresa elige un año de referencia (posterior a 2010) y se compromete a reducir su consumo de energía final en relación a este punto de partida. Los umbrales son los siguientes:
- Reducción del 40 % para 2030 en comparación con el año de referencia elegido
- Reducción del 50 % para 2040
- Reducción del 60 % para 2050
Este método es adecuado para edificios cuya consumo inicial es elevado. Cuanto más alto sea el punto de partida, más accesible parece la margen de progreso.
Valor absoluto: un umbral fijado por categoría de actividad
La otra opción consiste en alcanzar un nivel de consumo definido en valor absoluto, expresado en kWh por metro cuadrado y por año, según el tipo de actividad terciaria ejercida en el edificio. Un comercio no tiene el mismo umbral que una oficina o un establecimiento educativo.
Cada empresa puede elegir el método más favorable entre los dos. La plataforma OPERAT realiza el cálculo e indica la trayectoria a seguir.
Declaración OPERAT 2026: calendario y ámbito de los edificios afectados
En 2026, los sujetos obligados deben declarar los consumos del año 2025 en OPERAT antes del 30 de septiembre. Este plazo deja varios meses para recopilar las facturas y verificar los datos, pero las empresas multi-sitio a menudo subestiman el tiempo necesario.
Se ven afectados todos los edificios, partes de edificios o conjuntos de edificios que alberguen al menos 1 000 m² acumulados de actividades terciarias. El umbral se aplica de manera acumulativa: tres espacios de 350 m² en un mismo edificio activan la obligación.
Algunas categorías escapan al dispositivo: las construcciones provisionales, los lugares de culto y ciertos edificios relacionados con la defensa nacional. Para todos los demás, la declaración anual es obligatoria, y se prevén sanciones administrativas en caso de incumplimiento.

Cambio del factor de conversión eléctrica en 2027: anticipar el impacto
Un parámetro técnico merece atención desde ahora. El factor de conversión de la electricidad pasará de 1,9 a 1,7 el 1 de enero de 2027 en los DPE y auditorías energéticas, según un comunicado del Ministerio de la Transición Ecológica fechado el 31 de agosto de 2026.
Este cambio no modifica directamente las obligaciones del decreto terciario. Sin embargo, influye en los diagnósticos de rendimiento energético y las auditorías que a menudo sirven de base para los planes de acción de las empresas.
Concretamente, un edificio calefaccionado con electricidad verá su DPE recalculado con un coeficiente más favorable. Los DPE y auditorías realizados antes del 31 de diciembre de 2026 seguirán siendo válidos y podrán actualizarse gratuitamente en 2027 a través del Observatorio DPE-Audit de la ADEME.
¿Por qué es importante para el decreto terciario? Las empresas que preparan su trayectoria de reducción basándose en una auditoría realizada en 2026 deberán verificar si las conclusiones cambian con el nuevo coeficiente. Una auditoría realizada a finales de 2026 podría sobrestimar el consumo de energía primaria de un edificio eléctrico.
Palancas concretas de reducción para los edificios terciarios
Alcanzar los objetivos del decreto terciario no se basa en una única palanca. Las acciones se dividen en tres categorías:
- Las obras sobre el edificio (aislamiento, reemplazo de carpinterías, estanqueidad), que reducen las necesidades de calefacción y aire acondicionado
- El reemplazo u optimización de los equipos técnicos (iluminación LED, regulación de la calefacción, gestión técnica del edificio)
- La adaptación de los usos por parte de los ocupantes (consignas de temperatura, apagado de equipos fuera de ocupación, sensibilización de los equipos)
Las dos primeras categorías requieren inversiones. La tercera produce resultados sin presupuesto, pero requiere un seguimiento regular. Combinar las tres enfoques es la única manera realista de alcanzar una reducción del 40 % para 2030.
El decreto también prevé posibilidades de modulación de los objetivos en ciertas situaciones: restricciones técnicas o arquitectónicas del edificio, desproporción entre el costo de las obras y los beneficios esperados, o cambio de actividad. Estas modulaciones deben ser documentadas y justificadas en OPERAT.
El decreto terciario no es un ejercicio declarativo puntual. Es un dispositivo de gestión energética a lo largo de varias décadas, donde la calidad de los datos y la coherencia de las acciones son tan importantes como el cumplimiento de los plazos.



